El emperador de Japón, Akihito, deseó hoy un feliz año a los miles de personas que se acercaron al Palacio Imperial de Tokio para el tradicional saludo de Año Nuevo, en el que el jefe de Estado alabó además la labor de los voluntarios en las zonas devastadas por el tsunami de 2011.
"Espero que este sea un mejor año, aunque sea solo un poco mejor, para cada ciudadano japonés", añadió el emperador nipón, en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.
Junto al regente estuvieron también la emperatriz Michiko, así como el príncipe heredero Naruhito, y su mujer, la princesa Masako.
Akihito, de 79 años, también se sometió a una intervención coronaria el pasado febrero.
Akihito, que accedió al trono en 1989 tras la muerte de su padre, fue operado en 2003 de un cáncer de próstata y sigue en tratamiento para evitar una recaída.
También fue hospitalizado en noviembre de 2011 por una bonquitis.
En el 2008 sufrió una hemorragia estomacal y hace un año le fue diagnosticada arteriosclerosis coronaria. EFEverde

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