La Guardia
Civil imputa a D.O.A., de 33 años de edad, exbrigadista de extinción de
incendios, y a otros tres individuos, los cuatro vecinos de la
localidad pontevedresa de A Cañiza, como presuntos autores de dos
delitos de incendio forestal, concretamente dos fuegos que afectaron a
este municipio y al de Arbo el pasado mes de octubre.
ECOticias.
Según informa el Instituto Armado, la investigación desarrollada
en los últimos dos meses --con actuaciones de los puestos de Guardia
Civil de Arbo y A Cañiza en colaboración con la Brigada de Incendios
Forestales de la Xunta, la patrulla de Seprona de Ponteareas y la
Policía Judicial de Guardia Civil de Pontevedra-- permitió
esclarecer las circunstancias relativas a "dos de los incendios
forestales de mayores dimensiones" perpetrados en 2011 en Galicia,
concretamente el ocurrido en A Cañiza el 10 de octubre y en Arbo el día
12, con el resultado de 244 hectáreas quemadas.
Las mismas fuentes recuerdan que, a consecuencia de estos fuegos,
fue necesaria la presencia de los militares de la UME y de "numerosos
medios aéreos y terrestres" para la extinción.
Las pesquisas policiales permitieron imputar a R.L.P., de 56 años
de edad, el pasado mes de octubre, si bien la investigación continuó
hasta lograr ser imputados, el pasado miércoles, los otros tres
individuos. Estos son D.O.A., de 33 años de edad, R.C.P.R., de la misma
edad que el anterior, y A.A.P., de 60 años de edad.
VENGANZA
En la instrucción de las diligencias la Guardia Civil pudo
establecer como causa principal de los fuegos "el móvil de la venganza"
por, según explican las fuerzas de seguridad, "no ser renovado el
contrato a D.O.A, exbrigadista de extinción de incendios".
Los incendios eran provocados para "crear una grave alarma social"
y, según mantiene la Benemérita, los autores "se aseguraban de que
afectasen a una gran extensión de monte y en zonas casi inaccesibles
para dificultar la labor de extinción de los mismos".

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