miércoles, 28 de diciembre de 2011

La Ciudad de México se llena de basura

Montones de basura acumulada en las calles. Filas de 100 camiones llenos de desperdicios que esperan hasta 24 horas para poder descargarlos. Irritación de cientos de personas.
Esta es la vida en los últimos días en Ciudad de México, después que el gobierno local decretó el cierre del llamado Bordo Poniente, considerado el basurero más grande del mundo.
Durante varias décadas en ese lugar, en el oriente de la capital mexicana, se depositaron las 12.600 toneladas de basura que se generan cada día.
Desperdicios que por ahora no tienen un sitio fijo en donde quedarse, reconocen las autoridades.
"Esperamos resolver el problema en los próximos días. Hay un volumen inusual de basura", explica Rosalío Nava, director de transferencia de la Secretaría de Obras.
Pero las explicaciones no parecen satisfacer a los habitantes de la ciudad.
"Tengo el patio lleno de bolsas con restos de comida, ya huele muy mal", le dice a BBC Mundo Rosalía Cruz, vecina de un barrio de clase media.
"Si no se la llevan pronto voy a tener que echarla a la calle, como han hecho varios conocidos".

1.500 pepenadores
Durante 20 años el Bordo Poniente, ubicado en una parte de lo que fuera el Lago de Texcoco, fue prácticamente el único sitio de disposición final de basura de la zona metropolitana de Ciudad de México, donde viven unos 19 millones de personas.
En esas dos décadas, el sitio de 375 hectáreas acumuló más de 72 millones de toneladas de desechos, que en algunos lugares alcanza una altura de 17 metros.
En ese lugar trabajan 1.500 "pepenadores", como se conoce en México a las personas que viven de la recolección de basura.
De acuerdo con la gubernamental Comisión Nacional del Agua, el Bordo debió cerrarse hace cinco años, pero la falta de un sitio adecuado para sustituirlo retrasó su clausura.
Y eso finalmente se produjo el 19 de diciembre, cuando el tiradero fue clausurado definitivamente.

Fiestas
Pero el cierre del Bordo desató una crisis de basura en capital mexicana.
Cientos de camiones que recogen los desperdicios permanecieron varados hasta por 24 horas en los llamados Centros de Transferencia, donde se concentra la basura antes de ser seleccionada y enviada a tiraderos en los vecinos estados de México y Morelos.
Con las fiestas navideñas aumentó la producción de desperdicios, especialmente orgánicos. Además, la mitad de los trabajadores del servicio de limpia estaban de vacaciones.
Así, la basura empezó a acumularse en las calles, especialmente en el centro de la ciudad donde trabajan miles de vendedores informales.
El jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, defendió la clausura del Bordo Poniente, pues dice que con ello se pone fin a un importante foco de contaminación ambiental.
Según las autoridades, la crisis se resolverá en unos días, cuando se habiliten unos mil contenedores en varias partes de la ciudad para concentrar los desperdicios.
Pero mientras se concreta la solución, la basura sigue acumulándose en las calles.

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