Si tiene miedo de que el mundo se acabe en breve por la predicción del calendario maya,
no hace falta preocuparse más. El historiador alemán Sven Gronemeyer,
de la Universidad La Trobe de Australia, asegura que el mensaje
encontrado en la piedra conocida como 'Ladrillo de Comalcalco' tiene un
sentido totalmente diferente.
Para disipar cualquier creencia de que los antiguos mayas predijeran un
apocalipsis inminente, los especialistas en la cultura maya se
reunieron en una conferencia en la ciudad mexicana de Palenque, donde
Gronemeyer fue uno de los principales ponentes.
Según el experto, el objeto que provocó todo el alboroto es una piedra
de unos 1.300 años de edad con un calendario cíclico que consta de 13
periodos de tiempo llamados baktuns, que se alternan. Cada uno
dura 394 años, acabando el último el 21 de diciembre de 2012, lo que de
ninguna manera significa que el mundo se acabe también en ese momento.
Este día los mayas esperaban la llegada del dios de la guerra y la
creación, Bolon Yokte, y este momento se percibía como ‘el segundo
nacimiento’ de la nación, cuando la humanidad pasaría a otro nivel de
existencia. El historiador destaca que las inscripciones de los mayas
siempre son metafóricas y alegóricas y no están destinadas a ser
interpretadas literalmente.

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