Científicos españoles han defendido en Túnez la necesidad de un cambio en el modelo energético a través de una revolución científica de energías renovables, en el marco de unas conferencias organizadas por el Instituto Cervantes de esta capital.
El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC),
Pedro Gómez Romero, expresó que "llevamos un siglo quemando el capital
combustible fósil y eso no es sostenible. Un siglo de energía barata
-añade- nos ha hecho adictos al petróleo gastando energía de una manera
obscena".
"Se ha agotado el modelo de producción y hemos de buscar
alternativas como una revolución tecnológica a través de revoluciones
científicas y esto ha de pasar por la utilización de bio combustibles de
segunda y tercera generación ".
En esta línea, Romero puso de
ejemplos la paja de maíz o las algas, el empleo de materiales
fotovoltaicos como el silicio solar que "resulta barato" y por la
energía solar.
"El futuro está aquí en esas energías renovables y
España tiene un papel relevante en energías renovables ya que en eso
somos pioneros" añadió haciendo referencia a que España tiene alguna de
las mayores centrales foto voltaicas que hay en el mundo.
Hidrógeno
Otro científico del CSIC, Víctor Orea apostó por sustituir los combustibles fósiles por el hidrógeno.
"Una
solución tecnológica pasa por producir electricidad y agua limpia a
partir de bacterias de aguas residuales a través de la producción de
hidrógeno", opinó la fuente.
Asimismo, Orea apuntó que en el
futuro "el hidrógeno puede ser una solución a corto y medio plazo además
de ser un sustituto de la gasolina ", si bien recalcó también las
desventajas en su aplicación como el espacio que ocupa este gas y el
aspecto relacionado con la seguridad.
Orea también se refirió a
las pilas de combustible que funcionan con hidrógeno como alternativa a
las baterías ya que no hay que recargarlas, aunque subrayó el hándicap
del coste para su aplicación.
Por su parte, el investigador de Gamesa,
Ignacio Uria,se refirió a los 10 años que esta empresa española de
energías renovables lleva operando en el norte de África donde tiene
operativos un total de 900 megavatios, de los cuales 240 corresponden a
Túnez, donde han implantado un parque eólico en la región de Bizerta.
El
derecho de utilización de terrenos, la coordinación entre la eléctricas
locales, o la inexistencia a veces de un marco legal, así como las
dificultades de financiación por parte de los bancos, se hallan entre
los problemas que tienen que solventar. EFEverde

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