Las nuevas tecnologías permiten cada día mejores
pronósticos sobre la evolución del tiempo, aunque los meteorólogos
insisten, una y otra vez, en que más allá de 72 horas, cualquier
predicción es aventurada y medianamente fiable.
También, esas nuevas tecnologías, sobre todo los teléfonos móviles y
las tabletas, que nada tienen que ver con el chocolate, evidencian si
los pronósticos de la pléyade de hombres y mujeres del tiempo son
corroboradas luego por la realidad.
Es frecuente que muchos ciudadanos graben en sus dispositivos, vídeos
que recogen las lluvias, tormentas o granizadas que 24 horas antes
había sido advertidas (o no) en las innumerables web sobre el tiempo.
Hace unos días se pudieron contemplar las escenas del desbordamiento
del río Martin el Oliete, al sur de Teruel, que habían sido advertidas
por la Agencia Estatal de Meteorología.
Ayer, la Aemet, pronosticó que en la entrada de una perturbación
atlántica ocasionaría algunas tormentas y lluvias generalizadas en el
tercio norte de la península: el pronóstico se ha cumplido.
Las precipitaciones, aunque tímidas, han llegado incluso a Madrid,
donde esta mañana a primera hora los madrugadores se han visto
sorprendidos por algunas gotas, que ya tendrían que haberse dejado notar
ayer por la tarde.
Ya no se asoman los curiosos a las ventanas para comprobar si llueve o
no; consultan la "app" correspondiente para saber cuánto tiempo va a
durar la lluvia y será acompañada de una bajada de temperaturas.
Y sí, parece que, según señala la Aemet, durante las próximas 24
horas se va a registrar más lluvias, más tormentas y un descenso de las
temperaturas, aunque con algunas excepciones, especialmente en el tercio
sur de la península, aunque es solo una tregua.
Estos fenómenos tormentosos, que tienen muchas veces consecuencias
desastrosas, como ha sucedido recientemente en el sur de Teruel, son muy
frecuentes de esta época del año, precisamente por las altas
temperaturas registradas en los días precedentes y la llegada de masas
de aire frío.
Duran poco y están muy localizadas pero su predicción resulta más
dificultosa que otros fenómenos y solo se puede hacer un pronóstico
general y no localidad por localidad.
Hoy las tormentas y los fuertes chubascos se concentrarán en el bajo
Aragón, en el litoral catalán y toda la zona pirenaica, La Rioja, País
Vasco, Cantabria y Asturias, para quedar relegados mañana a Huesca y el
prelitoral y litoral de Cataluña.
Para los dos días la alerta es amarilla, es decir riesgo pero no importante.
Dentro de unas horas las tecnologías permitirán comprobar si es así,
si se cumple el pronóstico en espera de un viernes en el que las
temperaturas subirán de nuevo y la lluvia pasará a la historia y lo le
cueste el bigote a algún hombre del tiempo.

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