El cineasta James Cameron
se ha sumergido en solitario en la fosa marina más profunda de la
Tierra (el conocido como abismo de Challenger), situada junto a las
islas Marianas, en el Pacífico Oriental. El submarino Challenger Deepsea, en el que viaja el realizador, alcanzó una profundidad de 8,13 kilómetros. La inmersión ha empezado tras una serie de pruebas exitosas.
El viaje hacia las profundidades del Pacífico tiene un carácter
científico, por lo que el cineasta de 57 años debe pasar seis horas en
el fondo del mar recogiendo muestras y filmando su expedición. Además,
tiene previsto que la acción de la secuela de Avatar se
desarrolle “en un mundo submarino”, dijo en declaraciones recogidas por
la revista National Geographic antes de la expedición.
Según Cameron, el proyecto ayudará a responder a algunas incógnitas,
como por ejemplo, saber cómo pueden sobrevivir algunos seres marinos
bajo tanta presión, sin luz y a temperaturas que rondan los cero grados.
Hasta ahora solo el oceanógrafo suizo Jacques Piccard y su compañero Don Walsh fueron capaces, en 1960, de descender hasta el abismo de Challenger, que con sus 10.923 metros es la sima más profunda de todos los océanos.
Hasta ahora solo el oceanógrafo suizo Jacques Piccard y su compañero Don Walsh fueron capaces, en 1960, de descender hasta el abismo de Challenger, que con sus 10.923 metros es la sima más profunda de todos los océanos.

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