La demanda para abatir por el sistema de rececho (con
autorización) un macho montés (Cabra Hispánica) de catorce años, que
puede tener un coste cercano a los 12.000 euros, ha bajado sobremanera
en los últimos años debido a que en las subastas públicas apenas hay
pujadores a causa de la crisis.
Durante la última subasta abierta, celebrada el pasado 25 de febrero
en La Alberca (Salamanca), de los cuatro machos de Categoría Oro -con
más de catorce años- que se ofertaban sólo ha sido entregado uno y el
resto ha quedado desierto.
Hace años las subastas eran muy concurridas y eran numerosos los
cazadores que pujaban para hacerse con el permiso para abatir a un macho
montés, cuyo valor radica en su 'cornamenta', muy apreciada entre los
aficionados a la caza y que, más tarde, se exhibe como trofeo.
De hecho, existe un registro oficial en España donde están
reconocidos los cazadores que han matado los diez machos montés de mayor
puntuación en España.
En función de un baremo, relacionado con la anchura y altura de los
cuernos de la cabra, el cazador que ostenta la primera posición en el
Parque Natural de Las Batuecas es el rey Juan Carlos, por un ejemplar
que cazó en 1996, cuando eran habituales sus jornadas cinegéticas en
esta zona de la Sierra de Francia salmantina, en localidades como El
Cabaco, El Maíllo, Serradilla del Arroyo o La Alberca.
Muchos de los cazadores que acuden a estas subastas aseguran que ya
no pueden pagar los 4.700 euros que tiene de salida este ejemplar en la
puja, a los que hay que sumar otros 6.000 euros por los gastos de
medición, una vez cazado el macho montés.
A este "capricho" hay que añadirle otros 600 euros de gastos en la
taxidermia de la cabeza y los cuernos del animal, que es en definitiva
el trofeo que pretenden los cazadores de este tipo de animales, cuyo
nombre científico es el de Cabra Hispanica Victoriae.
Debido a la crisis, los cazadores interesados en este tipo de trofeos
optan por ejemplares de macho montés más asequibles para los bolsillos,
denominados medallas de plata o de bronce, de más de siete años de edad
y cuyo coste en la subasta de la Reserva de Caza de Las Batuecas es de
2.650 euros.
En Castilla y León, la mayor reserva de cabra hispánica se encuentra
en la Sierra de Gredos, donde existe un censo de unos 10.000 ejemplares,
frente a los 1.300 contabilizados en el Parque Natural de Las Batuecas.
Según han informado hoy a Efe fuentes de la Junta de Castilla y León,
los mayores problemas de conservación de esta subespecie de Cabra
Hispánica son el furtivismo y la sarna.
En la Reserva de Las Batuecas el furtivismo apenas se ha dado, ya que
en los últimos seis años, según la Consejería de Medio Ambiente, sólo
ha desaparecido un ejemplar.
En la zona de la Sierra de Gredos hay más bajas por el furtivismo, debido a que la vigilancia es más complicada.
La supervivencia de la Cabra Hispánica estuvo seriamente amenazada a principios del siglo XX, a causa de su caza indiscriminada.
Para aumentar su población en Castilla y León, la Junta introdujo
esta especie en la Reserva Regional de Caza de Riaño (León) y también lo
ha hecho en la zona leonesa de Ancares.

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