El proyecto de
ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética que ha
presentado el Gobierno es incoherente con el objetivo que plantea en la
exposición de motivos y en el propio título de la ley.
ECOticias.
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WWF España, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife,
Amigos de la Tierra, CC OO y La Izquierda Plural (IU, ICV-EUiA, CHA) han
presentado en el Congreso una enmienda a la totalidad con texto
alternativo al proyecto de ley de medidas fiscales para la
sostenibilidad energética.
El proyecto de ley de medidas fiscales para la sostenibilidad
energética que ha presentado el Gobierno es incoherente con el objetivo
que plantea en la exposición de motivos y en el propio título de la ley.
El conjunto de medidas que plantea ahonda precisamente en la
insostenibilidad de nuestro modelo energético y en la miopía de la
política energética llevada a cabo por el Gobierno donde lejos de
resolver los problemas sistémicos se empecina en medidas estrictamente
recaudatorias y cortoplacistas.
Las medidas planteadas no persiguen un uso más eficiente de los
recursos ni la internalización de los costes medioambientales derivados
de la producción de energía eléctrica; al imponer una tasa igual a todas
las tecnologías el Gobierno olvida y margina la aportación económica,
medioambiental y social de las energías renovables al conjunto del
sistema eléctrico.
La enmienda a la totalidad con texto alternativo presenta
alternativas para avanzar en una fiscalidad verde auténtica mediante una
reforma integral que persigue un cambio de modelo radical como salida a
la crisis económica y ambiental actual. Se trata de una fiscalidad más
justa porque internaliza los costes ambientales y sociales, que en estos
momentos recaen sobre el conjunto de la ciudadanía.
Se proponen alternativas para avanzar en materia energética,
poniéndonos a la altura de la UE, siguiendo las directivas europeas y
los objetivos marcados de fomento de las energías renovables y las
políticas de ahorro y eficiencia energética. Se promueven los sectores
económicos más sostenibles, que son intensivos en puestos de trabajo y
ayudan a su creación.
Esta enmienda, que se ha presentado esta mañana en rueda de prensa en
el Congreso, acomete cambios en el actual marco normativo fiscal
introduciendo criterios ambientales en impuestos existentes, creación de
nuevos impuestos y reforma con criterios ambientales de la fiscalidad
de las haciendas locales.
Se prevén nuevos impuestos sobre la energía nuclear, el vertido y la
incineración de residuos y las bolsas de plástico. Estos impuestos se
suman a modificaciones que se introducen en los impuestos existentes
sobre hidrocarburos, matriculación, impuesto de sociedades, IRPF e IVA.
Por lo que respecta a las haciendas locales se modifican las tasas de
residuos, el impuesto de circulación, el impuesto sobre construcciones,
instalaciones y obras y el IAE.
Los participantes en la presentación de la PL han subrayado que con
esta iniciativa se persigue gravar en mayor medida las actividades más
contaminantes, eliminar ciertos beneficios fiscales ambientalmente
injustificables y bonificar las prácticas más sostenibles. “El objetivo
fundamental y prioritario de la propuesta es modificar comportamientos
de los ciudadanos y las empresas en el consumo de bienes y servicios,
sustituyendo unos, los de mayor impacto ambiental y emisiones de CO2,
por otros de menor impacto y más eficientes energéticamente”, han
insistido.
También se busca promocionar sistemas de transporte y usos del suelo
“más sostenibles” con transporte público y vehículos menos
contaminantes, rehabilitación, agricultura más sostenible, energías
renovables e inversiones medioambientales.
Algunas de las modificaciones que se introducen en los impuestos actualmente existentes son:
- En el impuesto sobre hidrocarburos se elimina la exención que hasta ahora tenía para los vuelos domésticos, se aumentan las tarifas del fuelóleo y se busca la convergencia de tipos entre el gasóleo y la gasolina.
- En el impuesto sobre determinados medios de transporte (matriculación) Se elimina la exención del impuesto de la que disfrutaban hasta ahora todas las embarcaciones de recreo y las aeronaves y en los vehículos y motocicletas se refuerza el vínculo entre el tipo impositivo y las emisiones de CO2 aumentando el número de categorías existentes y tomando en consideración otras formas de contaminación por medio de las categorías euro.
- En el Impuesto de sociedades se introducen deducciones para inversiones de ahorro de energía y agua y en gastos para favorecer la movilidad sostenible de sus trabajadores.
- En el IRPF se introduce una deducción por adquisición de abonos de transporte público por parte de los trabajadores.
- En el IVA se aplicaría el tipo normal en vez del reducido a servicios como la fumigación de plantaciones o el transporte aéreo y se aplicaría, sin embargo, el IVA reducido a las rehabilitaciones y viviendas protegidas.
Los nuevos impuestos (estatales) que se crearían son:
- Un impuesto sobre la producción de energía nuclear y la generación, depósito y almacenamiento de residuos radiactivos, cuya recaudación se destinaría en parte a un Fondo para el desarrollo alternativo de las zonas donde se ubican las centrales.
- Un impuesto sobre el vertido y la incineración de residuos, cuyos ingresos se cederían a las CC.AA. y del que se excepcionan las CC.AA. que ya lo tienen establecido.
- Un impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso, similar al establecido por Irlanda.
- Un impuesto sobre el cambio de uso del suelo cuya finalidad es desincentivar la urbanización excesiva gravando las actuaciones de nueva urbanización y favorecer un urbanismo compacto. La recaudación se destinaría al Fondo para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad creado por la ley 42/2007.
- Un impuesto sobre sustancias de elevado nivel de preocupación, como las clasificadas por la normativa como carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción, para favorecer el consumo de sustancias alternativas menos dañinas para la salud humana y laboral.
Por lo que respecta a las Haciendas locales se modificarían en el siguiente sentido:
- Las tasas de residuos se definirían con criterios ambientales.
- Los tipos del IBI se modularían en función del certificado energético del edificio y tendría un recargo la segunda residencia.
- El impuesto de circulación se modularía también en función de las emisiones de CO2 y de las categorías euro, con la exención de vehículos eléctricos y adscritos al carsharing.
- En el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras se diferenciaría entre las de suelo urbano consolidado o edificado y las unifamiliares y se bonificaría el aprovechamiento de aguas grises. Similar diferenciación se aplicaría en el impuesto de plusvalías.
- Se define un impuesto sobre la pernocta, que gravaría la estancia en alojamientos turísticos, que se podría aplicar voluntariamente por parte de los ayuntamientos.
- En el IAE se eliminaría la bonificación que ahora tienen las empresas alejadas del casco urbano, que actualmente carece de sentido, y se bonificaría a empresas con transporte colectivo o plan de movilidad, o con sistema de gestión ambiental EMAS
Esta Proposición de Ley no tiene la intención de incrementar la
recaudación sino actuar sobre las vías por las que se obtiene dicha
recaudación, favoreciendo una economía más sostenible. Aumenta en
algunos casos la recaudación fiscal (hidrocarburos, energía nuclear,
vertido e incineración, bolsas de plástico, pernocta, cambio de uso del
suelo, tasas de residuos...), pero la disminuye en otros casos (impuesto
de sociedades, IAE, IRPF...). En otros casos como en el IVA o en los
impuestos de matriculación y circulación aumenta o disminuye la
recaudación en función del tipo de productos objeto de gravamen.
Los ingresos que se deriven de esta propuesta no tendrían por lo
general destino finalista, sino que irían a las arcas del Estado, de las
Comunidades Autónomas o de los municipios, con la excepción únicamente
del impuesto sobre la energía nuclear que se destinaría parcialmente a
un Fondo estatal para la reactivación de las zonas donde se ubican las
centrales nucleares y del impuesto sobre el cambio del uso del suelo que
podría ir al ya existente Fondo Estatal para el Patrimonio Natural y la
Biodiversidad.
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