La Comisión Océano Mundial, una iniciativa
independiente de alto nivel que busca frenar la degradación del océano,
ha propuesto que todos los barcos que circulen en alta mar lleven
números de identificación y puedan ser monitorizados por satélite o
medidas equivalentes.
"En el siglo XXI, mientras los Estados se preocupan por la seguridad
de sus fronteras y ciudadanos, parece increíble que hayan dejado un
vacío tan grande por el que puede pasar un buque pesquero cargado, por
ejemplo, de explosivos", dijo el expresidente de Costa Rica José María
Figueres, que preside la Comisión Océano Mundial.
Los miembros de la comisión, establecida en febrero pasado y entre
los que destacan el ministro de Exteriores británico, David Milliband, y
el ministro de la Presidencia de Sudáfrica, Trevor Manuel, se reunieron
este fin de semana en Nueva York para debatir sobre las mejores
estrategias para frenar la degradación del océano.
Actualmente, sólo los buques de pasajeros y los grandes buques
mercantes están obligados a llevar números únicos e intransferibles de
la Organización Marítima Internacional (OMI), así como equipos para el
monitoreo de sus movimientos en tiempo real, recordó la comisión en un
comunicado.
Sin embargo, otros barcos que circulan en alta mar, las aguas
internacionales que suponen casi la mitad de la superficie del planeta,
no tienen la misma obligación y la ONU ya advirtió que esto facilita el
tráfico de personas, drogas y armas, así como la pesca ilegal.
"Todavía quedan detalles por resolver, por ejemplo el coste de los
sistemas de monitoreo. Pero si tenemos en cuenta los datos que nos han
expuestos, no creemos que esto vaya a ser un obstáculo mayor. Está claro
que en nombre de la seguridad de los ciudadanos del mundo es el momento
de llenar este vacío", indicó Figueres.
Después de los atentados de Bombay en 2008 en los que un barco de
pesca fue asaltado en alta mar, la India obligó a todos los pesqueros y
otros barcos que pasan por sus aguas nacionales a llevar un sistema de
monitoreo y otros muchos países están considerando adoptar esta medida.
"Los Estados son conscientes del problema que esto supone para su
seguridad, y muchos lo combaten ya en sus propias aguas nacionales. Pero
en alta mar es otra historia", lamentó, por su parte, el ministro
sudafricano, quien recordó actividades criminales como la piratería, el
tráfico de drogas o la pesca ilegal.
Por su parte, el jefe de la diplomacia británica reiteró que la
identificación y monitoreo de los buques mercantes debería ser
obligatoria, ya que contribuiría a mejorar los derechos humanos y a la
sostenibilidad de la pesca, y recompensaría a los que actúan dentro de
la ley "penalizando a los que no lo hacen".
En 2011, un informe sobre pesca ilegal de la Oficina de la ONU contra
la Droga y el Delito describió casos de "pescadores retenidos como
prisioneros de facto" en el mar, y advirtió que "un aspecto preocupante
de esta forma de explotación es la frecuencia con la que se da el
tráfico de menores en la industria pesquera".
Por último, explicó que los barcos involucrados en acciones
delictivas cambian de nombre y los Estados del pabellón dónde queda
legalmente registrado el buque no los detectan, una situación que según
la comisión, no se daría con un número de identificación único e
intransferible de la OMI.
La Comisión busca convertirse en órgano consultivo de referencia para
la ONU en materia de restauración de los ecosistemas marítimos, analiza
las amenazas sobre aguas internacionales y hará publicas sus
conclusiones en 2014, año en que la Asamblea General comenzará a debatir
medidas para proteger la biodiversidad en alta mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario