Con ella tratan de mostrar a los ciudadanos que el Ártico "es
la última frontera intacta del planeta" y lo que allí ocurre "nos afecta
inexorablemente a todos", ha subrayado el director de Greenpeace
España, Mario Rodríguez, durante la presentación hoy de esta iniciativa
junto a la portavoz del Ártico de la ONG, Pilar Marcos.
"Hablar de
osos polares puede no parecer relevante a 5.000 kilómetros de
distancia" pero es que en lo que pase en el Ártico está la clave de los
incendios, sequías, pérdida de biodiversidad o subida del nivel del mar
en España, es el mensaje que Greenpeace quiere hacer calar en los
ciudadanos.
La sombrilla del planeta
Y esto
es así, entre otras cosas, porque el Ártico es "la sombrilla del
planeta" -por su carácter reflectante impide que el calor penetre más en
el mar-; influye en las corrientes marinas y en la meteorología de todo
el mundo.
Sus alteraciones modifican las dinámicas oceánicas y
meteorológicas en todo el mundo, ha incidido Marcos, quien ha presentado
el informe "El Ártico y los efectos del cambio climático en España"
con más de un centenar de referencias científicas sobre cómo afectará
localmente el calentamiento que acontece en el Polo Norte.
En el
documento se ponen de manifiesto graves consecuencias para el turismo,
que debido al aumento de temperaturas quedaría reducido a la mitad Norte
peninsular; para la industria del vino; para la expansión de
enfermedades; para los incendios o para la biodiversidad (desaparición
de especies emblemáticas como el oso pardo o incremento de las
invasoras), entre otros.
Marcos ha incidido en que debido a sus
peculiaridades geográficas y a su gran extensión costera, los cambios en
el Ártico afectarán más gravemente a España que a otros países
europeos, y como ejemplo de ello se ha referido a que mientras la
temperatura media en Europa aumentó un 0,9 grados de media en el último
siglo, aquí el incremento fue de 11,5 grados.
Los portavoces de la
ONG han incidido, además, en que salvar el Ártico supone apostar por un
modelo energético que deje de lado los combustibles fósiles, y, en ese
sentido, han incidido en que es ridículo destruir el Polo Norte por los
recursos que alberga, y que apenas servirían para abastecer al mundo
durante tres años.
Voluntarios para una cadena humana
Para
transmitir estos mensajes, Greenpeace ha sumado voces de caras
conocidas como la citada de Alejandro Sanz, que simulan en un vídeo
estar en el Ártico, y van uniendo sus manos en una gran cadena humana a
la que invitan a sumarse a los ciudadanos.
Quienes quieran hacerlo pueden mandar un mensaje al 28099 (1,20 euros) con el texto "Ayuda Ártico"
e inmediatamente recibirán unas coordenadas con el lugar que ocupan en
esta cadena humana con la que la ONG pretende rodear virtualmente el
Círculo Polar.
Su objetivo, según han explicado sus portavoces, es
llevar este mensaje y la presión ciudadana a la reunión que el Consejo
Ártico celebrará en mayo, y especialmente, a la Asamblea de Naciones
Unidas del próximo 15 de septiembre, en la que pedirán que el Ártico sea
declarado una santuario natural de la humanidad como ocurrió con la
Antártica hace veinte años.
De momento, con su campaña "Salva el Ártico"
ya han conseguido 2,7 millones de firmas que esta primavera colocarán
en el Polo Norte en una cápsula esférica de materiales inertes y no
tóxicos que esperan recoger intacta dentro de cincuenta años, "lo cual
será un indicativo de que hemos logrado nuestro objetivo de evitar el
deshielo", concluyó Marcos.EFEverde

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