SEO/BirdLife,
WWF-España y Ecologistas en Acción denuncian que la reforma propuesta
por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
(MAGRAMA) ha sido realizada sin ningún rigor científico
ECOticias.
El Gobierno modificará la legislación sobre especies exóticas
invasoras, reduciendo la protección ambiental y poniendo en riesgo
millones de euros. Las especies exóticas invasoras constituyen, según
el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la
segunda amenaza más grave para la biodiversidad, especialmente en los
ríos y humedales, así como en las islas. La proliferación de especies
invasoras ocasiona importantes daños sanitarios y económicos: más de
12.500 millones de € en la UE, según las últimas estimaciones. En el
momento en que la Comisión Europea está redactando una norma para
atajar este grave problema, España puede pasar de ser un buen referente a
convertirse en un mal ejemplo a seguir
SEO/BirdLife, WWF-España y Ecologistas en Acción denuncian que la
reforma propuesta por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente (MAGRAMA) ha sido realizada sin ningún rigor científico y
que supondrá una reducción en la protección ambiental y un coste de
miles de millones de euros en daños y en programas de erradicación en
los próximos años. El MAGRAMA propone excluir más de 200 especies,
principalmente eliminando la lista de especies exóticas con potencial invasor,
y elimina de un plumazo la obligación de tener que consultar sus
decisiones con el comité científico. Por otro lado, con la nueva
normativa se mantienen actuaciones que favorecen la introducción de
especies exóticas en el medio natural.
En tan sólo una década, los costes del control y erradicación de las
principales especies vegetales exóticas en España han superado los 50
millones de euros, y esto solo es una pequeña parte de lo que nos
costará eliminar el problema que ocasionan las especies exóticas
invasoras. Como ejemplo del impacto socioeconómico que estas invasiones
provocan se pueden citar los costes del control del jacinto de agua (Eichhornia crassipes),
que sigue vendiéndose en las pajarerías, en la Cuenca del Guadiana,
que han superado los 21 millones de euros; según la Confederación
Hidrográfica del Ebro el mejillón cebra (Dreissena polymorpha)
ya ha ocasionado unos daños valorados en más de 19 millones de euros y
estima que superarán los 110 millones de euros en los próximos años; o
los costes sociosanitarios para controlar, erradicar y paliar los
efectos del mosquito tigre (Aedes albopictus) en Cataluña, donde la Generalitat destina anualmente cientos de miles de euros.
Una de las propuestas del Ministerio es reducir la prevención,
eliminando el listado de especies potencialmente invasoras, cuando la
prevención frente a la invasión de estas especies es la estrategia más
recomendable por ser la más rentable y preferible para el medio
ambiente, ya que cuando una especie invasora está instaurada, los
costes destinados a su erradicación son muchísimo mayores. En este
sentido la Unión Europea ha contemplado este problema en su Estrategia
de Biodiversidad para 2020.
Para solucionar este asunto, de acuerdo con los principios
orientadores del Congreso sobre Diversidad Biológica, la Comisión
Europea recomienda un enfoque preventivo, que tenga en cuenta el
principio de precaución y se base en la pronta detección y la
erradicación, junto con la contención y medidas de control a largo
plazo. Este enfoque se debe aplicar no solo a las nuevas
introducciones, sino también a la gestión y erradicación de las
especies invasoras ya establecidas, y debe reflejar un consenso
científico y político, que tenga en cuenta que es preferible la
prevención desde los puntos de vista económico y ecológico a la adopción
de medidas una vez las especies ya están introducidas.
Otra de las propuestas del Ministerio de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente ha sido eliminar la obligatoriedad de consultar a un
Comité Científico para tomar decisiones a este respecto y que las
decisiones de este órgano consultivo no sean vinculantes. Además
pretenden eliminar la Lista de especies exóticas con potencial invasor y sobre las que hay que realizar una labor preventiva con el fin de prevenir su posible expansión.
SEO/BirdLife, WWF-España y Ecologistas en Acción consideran que el
MAGRAMA ha cedido a intereses de las comunidades autónomas y de
determinados sectores económicos, permitiendo mantener acciones como
sueltas de especies alóctonas invasoras, la comercialización de
especies invasoras como el cangrejo rojo o retrasando la prohibición de
venta del galápago de Florida. En definitiva, para dar respuesta a
estos intereses, que afectaban a menos de 10 especies, el Ministerio ha
actuado de forma desproporcionada, irreflexiva e irresponsable
eliminando el control sobre cientos de especies y poniendo en riesgo el
patrimonio natural y económico de España.

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