La directora ejecutiva de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Maria van der Hoeven, destacó hoy en Tokio que Japón está encaminado a alejarse de las nucleares en favor de las renovables aunque, advirtió, para ello deberá optimizar su red eléctrica.
De acuerdo al informe de perspectivas globales que la AIE
presentó este mes, las políticas diseñadas en Japón tras el accidente
en Fukushima de cara a los próximos 20 años apuntan a que su dependencia
de la fisión atómica se reducirá y aumentará la generación mediante gas
y renovables, recordó van der Hoeven.
En la actualidad, Japón
mantiene paralizados 48 de sus 50 reactores atómicos a raíz de lo
ocurrido en Fukushima, y el Gobierno busca elaborar un plan para
potenciar energías alternativas a la nuclear.
Van der Hoeven
subrayó que el escenario nipón depende de que las políticas para reducir
la dependencia nuclear sigan adelante, por lo que consideró importante
que el nuevo Gobierno que los japoneses elijan en las urnas en las
elecciones generales del próximo 16 de diciembre "aporte claridad" en
este sentido.
El principal desafío dentro de este escenario es la mejora de la red del país "para que esté a la altura del siglo XXI".
Modernización del sistema eléctrico
El
tejido eléctrico nipón está divido en dos (este y oeste) que operan con
dos frecuencias distintas, lo que, dada la escasa capacidad de las
instalaciones de conversión, dificulta la transmisión entre ambas.
La
modernización del sistema requerirá de una inversión "a gran escala",
señaló van der Hoeven, que insistió en que será necesaria la continuidad
de subsidios públicos para el crecimiento de las renovables en el país.
La
presencia de energías "verdes" ya ha aumentado gracias a la entrada en
vigor el pasado 1 de julio de la ley de retribución de la producción de
electricidad mediante renovables.
La tarifa
El
coste de estos subsidios, así como los aumentos previstos en el precio
de los combustibles y en la inversión en instalaciones, implicaría que
la tarifa de la luz en Japón estaría para 2035 entre las más altas del
mundo desarrollado, en torno a un 5% por encima de lo previsto en la UE y
un 50% mayor que la de EEUU.
Van der Hoeven subrayó también que
la seguridad del suministro energético para Japón, que depende casi
enteramente del exterior, permanecerá como una prioridad dados los
cambios que se esperan en las próximas dos décadas en los mercados del
petróleo y el gas. EFEverde

No hay comentarios:
Publicar un comentario