“El aumento de
temperaturas, la contaminación del aire y el impacto que están
teniendo en la salud humana son temas diferentes e importantes en el
ámbito del medio ambiente.
INNOVAticias.
Dos de los problemas más
importantes en el contexto del medio ambiente son el aumento de las
temperaturas y la contaminación del aire, dos aspectos diferentes pero
interrelacionados y con gran incidencia en la salud pública.
Disciplinas científicas como la estadística pueden ser de gran ayuda en
la comprensión y estimación futura de su impacto, como explica a DiCYT
la catedrática de Estadística y directora del Departamento de
Estadística de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos)
Montserrat Fuentes, quien ha estado en Valladolid en el marco de las
actividades organizadas por el Museo de la Ciencia con motivo de la
Semana de la Ciencia 2013.
“El aumento de temperaturas, la contaminación del aire y el impacto que están teniendo en la salud humana son temas diferentes e importantes en el ámbito del medio ambiente. No obstante, están relacionados porque el tipo de contaminantes depende de las temperaturas y, por ejemplo se espera que haya más ozono cuando las temperaturas aumenten. Los gobiernos, en este caso el de los Estados Unidos, colaboran con estadísticos y científicos para tratar de entender el impacto que está teniendo en la salud humana estas distintas condiciones nocivas para la salud y desarrollan regulaciones y leyes para tratar de proteger a los ciudadanos”, apunta la experta.
Los análisis estadísticos no solo permiten observar cambios en las temperaturas, sino también “determinar tendencias en el tiempo y en el espacio, saber lo que eran antes, lo que son ahora y lo que serán en el futuro”. Los modelos estadísticos posibilitan además conocer el margen de error, de modo que “cuando se observa un aumento de la temperaturas se estudia si es significativo o no según lo que se esperaba”. Asimismo, una vez que se entiende cómo las temperaturas están cambiando, los modelos estadísticos contribuyen a fijar “cuál la asociación entre la exposición a esas temperaturas altas y la salud, como el número de muertes que aumenta debido a exposiciones muy altas de la temperatura, por ejemplo la vivida en Europa en el 2003 cuando más de 30.000 personas murieron por las olas de calor”, agrega.
Montserrat Fuentes explica su trabajo en este ámbito en colaboración con el Gobierno de los Estados Unidos como asesora de la Agencia de Protección del Medio Ambiente. “Tratamos de determinar los estándares apropiados para los distintos contaminantes, como el ozono y las partículas en suspensión, que son ahora mismo los dos principales contaminantes del aire desde el punto de vista del impacto en la salud humana. Realizamos distintos trabajos científicos para tratar de entender cuáles son los niveles aceptables y con estos datos científicos el Gobierno toma decisiones”, detalla.
La experta, ex alumna de la Universidad de Valladolid, trabaja además como testigo experto para el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, ya que la Agencia de Protección del Medio Ambiente “es, desafortunadamente, la más denunciada en los Estados Unidos debido a las multas que se imponen cuando no se satisfacen estos estándares, y yo me encargo de explicar cómo se establecen o implementan”.

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