La fuga del pozo submarino, cuya propiedad comparte con
la estatal brasileña Petrobras y un grupo japonés, fue sellada aunque
aún queda un flujo residual de unos 10 barriles diarios, por debajo de
los cientos que se registraban previamente, detalló el directivo.
"Chevron asume la plena responsabilidad por este
incidente", dijo Buck en una rueda de prensa en Río de Janeiro.
"Compartiremos las lecciones aprendidas aquí con la esperanza de que
este tipo de incidentes no ocurran otra vez en Brasil o en cualquier
otro sitio del mundo", añadió.
Según el presidente de la filial brasileña de Chevron
el vertido de petróleo obedeció a una subestimación de la presión en el
depósito mar adentro que era adonde estaban buscando perforar combinada
con una sobreestimación de la dureza de la roca.
Como resultado, el petróleo que estaba bajo una alta
presión pudo filtrarse. Y aunque el pozo fue cerrado de inmediato, la
presión de la llamada "patada" causó que el muro de la boca del pozo se
rajara, permitiendo la salida del crudo a través de grietas y rocas
porosas para emerger en la superficie del océano.
Chevron posee el 52 por ciento del proyecto Frade, que
está produciendo unos 79.000 barriles de petróleo y gas natural
equivalente por día, y es también la operadora del campo. Petrobras
tiene el 30 por ciento y el grupo japonés Frade Japan el restante 18 por
ciento.
El pozo, que se está abandonando, fue perforado por la
firma Transocean desde su plataforma Sedco 706. Buck dijo que los
problemas en el pozo "no tenían que ver con Transocean".
El derrame se produjo a unos 160 kilómetros de la costa del estado de Río de Janeiro de Brasil
El ente regulador de petróleo de Brasil, la ANP, dijo
que en su momento de mayor intensidad se llegaron a verter unos entre
200 y 330 barriles de crudo a través de grietas en el lecho marino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario