La capital de China, Beijing, tiene fama de ser una de las ciudades con peor calidad del aire, pero desde hace una semana, la contaminación
es especialmente insoportable. El número de personas ingresadas en
hospitales por problemas respiratorios y apoplejías ha incrementado
notablemente. Y los médicos instan a los 20 millones de habitantes de la
ciudad a no salir de casa.
Sin embargo, las autoridades de medio ambiente
de la ciudad no quieren oír hablar del asunto. Mientras la embajada
estadounidense, en base a sus propias mediciones, advierte diariamente
de peligrosos valores en el aire y condiciones de emergencia, Beijing
habla solo de ligera contaminación.
“Una cortina tóxica y neblinosa se eleva sobre la ciudad. La
proporción de agentes dañinos es actualmente bastante alta (…). Si no
hay viento, los gases contaminantes no se mueven”, dijo Ma Jun, director
del instituto para cuestiones medioambientales, para DPA.
PROBLEMAS RESPIRATORIOS
Los médicos advierten a las personas con problemas respiratorias, niños y ancianos de que no salgan a la calle. Y mucho menos hacer deporte fuera. “Quedarse en casa es buena idea”, afirma un médico del hospital chino-japonés.
Los médicos advierten a las personas con problemas respiratorias, niños y ancianos de que no salgan a la calle. Y mucho menos hacer deporte fuera. “Quedarse en casa es buena idea”, afirma un médico del hospital chino-japonés.
“Entre el sábado y el domingo se produjo un aumento de pacientes con
trastornos respiratorios del 13%, frente al fin de semana anterior, y
tuvimos un 14% más de ataques de apoplejías”, contó Li Jianren, del
servicio de urgencias 120, citada por el diario Global Times.
Hace tiempo que los expertos demostraron estadísticamente la relación entre la contaminación atmosférica, los problemas cerebrales, el asma, la bronquitis y las neumonías.
DEBATE POR NIVELES DE CONTAMINACIÓN
Las gigantescas diferencias entre las mediciones de la ciudad y las de la embajada estadounidense están generando ríos de tinta en los diarios e Internet. Mientras que el departamento de Medio Ambiente maneja unos índices de entre 150 y 170, la embajada norteamericana habla de valores entre 300 y 400.
Las gigantescas diferencias entre las mediciones de la ciudad y las de la embajada estadounidense están generando ríos de tinta en los diarios e Internet. Mientras que el departamento de Medio Ambiente maneja unos índices de entre 150 y 170, la embajada norteamericana habla de valores entre 300 y 400.
El departamento de Medio Ambiente de Beijing se niega a medir las
partículas especialmente dañinas con un tamaño de 2,5 micrometros y sólo
registra hasta 10 micrometros. Las mediciones de grupos
medioambientales chinos confirman los datos de la embajada
estadounidense, pero para el vicedirector de Medio Ambiente, Du
Shaozhong, eso son habladurías.
“Por qué nosotros, los chinos, vamos a tener que fiarnos de
cifras de extranjeros. Debemos preocuparnos por asuntos útiles”, indicó
Du Shaozhong.

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