Amnistía Internacional (AI) criticó la consulta que
promueve el presidente boliviano, Evo Morales, entre los indígenas del
parque natural Tipnis para construir allí una carretera, porque debió
efectuarse antes de empezar la obra, señala un comunicado difundido hoy
en La Paz.
AI expresó preocupación por el conflicto del mandatario con los
nativos del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis),
que marchan desde hace una semana de la Amazonía a La Paz, por segunda
vez en un año, para rechazar la consulta y ese proyecto vial financiado
por Brasil.
Según Amnistía, "buena parte del conflicto actual radica en el hecho
de que las autoridades bolivianas no realizaron una consulta previa,
libre e informada", sobre esa carretera que pretende unir el centro y el
noreste del país.
"No es posible hablar de una consulta previa cuando, sin siquiera
informar a los pueblos afectados, se han aprobado a lo largo de los
últimos años una serie de disposiciones legales y administrativas para
llevar adelante la carretera", dice una carta de AI al Gobierno
boliviano.
Critica que Morales intente decir que la consulta es "previa" porque
el tramo central de la vía, que partirá en dos la reserva, no está en
construcción, ya que "los planes para la obra estaban aprobados desde al
menos el año 2008".
Además, la consulta "no pareciera preguntar acerca de la realización o
no de la carretera, sino sobre 'establecer las mejores condiciones
posibles para la construcción de la primera carretera ecológica de
Bolivia'", algo que, según AI, "desvirtúa el proceso, pues da a entender
que ya hay una decisión".
La polémica obra, que comenzó en junio de 2011 la empresa OAS, de
Brasil, demandará una inversión de 415 millones de dólares, de los
cuales 332 millones son financiados por un banco estatal de esa misma
potencia regional.
En 2012 una primera marcha indígena contra la vía recorrió cientos de
kilómetros, superando bloqueos de partidarios de Morales y represión
policial, y su entrada triunfal en La Paz obligó al mandatario a dictar
una ley que veta definitivamente cualquier carretera en el Tipnis.
Pero Morales se arrepintió tras promover una contramarcha de
partidarios suyos, particularmente sus fieles productores de coca,
materia prima de la cocaína, y aprobó este año otra ley para consultar a
los habitantes del parque natural.
Cientos de indígenas iniciaron la semana pasada la nueva caminata
desde la ciudad amazónica de Trinidad para reclamar al gobernante,
mestizo de origen aimara, que respete la primera ley.
El grupo ha recorrido ya más de 50 kilómetros por caminos destrozados
e inundados, y prevé reanudar la marcha mañana o el lunes, dijo a Efe
por teléfono el presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del
Oriente de Bolivia (Cidob), Adolfo Chávez.
Los indígenas están a 40 kilómetros del pueblo de San Ignacio de
Moxos, donde partidarios de Morales bloquearon semanas atrás el paso a
delegaciones que se iban a unir a la marcha, y ahora se rehúsan a
recibirles y los amenazan con violencia.

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